Hoy presentamos nuestra nueva identidad, que refleja nuestra evolución de una empresa de PKI a la infraestructura fundamental de la confianza digital.
Keyfactor su andadura en 2001 como una pequeña empresa de consultoría en Cleveland, Ohio. En aquellos primeros años, ayudamos a algunas de las organizaciones más grandes del mundo a implantar la infraestructura de clave pública (PKI) de la que dependía el funcionamiento seguro de sus negocios.
Aquellos eran otros tiempos. Nuestra plataforma ha crecido, nuestra base de clientes se ha ampliado y el mundo en el que operamos ya no se parece en nada al de entonces.
Es hora de que nuestra marca refleje ese crecimiento.
Una nueva era: de la PKI a la infraestructura de confianza
Durante años, nuestras raíces han estado en la PKI. Se trata de la infraestructura fundamental que protege Internet y todas las conexiones entre máquinas. Sin embargo, existe un mundo más amplio y extenso de infraestructura criptográfica que la mayoría de las organizaciones han ignorado en gran medida durante décadas.
No es una crítica a los equipos de seguridad. Podían permitirse un poco de complacencia porque los fundamentos básicos de la criptografía (algoritmos como RSA y ECC) han sido fiables durante décadas. Tan fiables que no tenían que preocuparse mucho por ellos. Los equipos podían configurarlos y olvidarse de ellos, y solo volver a revisarlos si algo fallaba.
El resultado: entornos en los que la criptografía está presente en todas partes, pero casi nunca se documenta. A esto lo llamamos «deuda criptográfica», y ha dejado un grave vacío en la seguridad empresarial. Podría decirse que es la mayor superficie de riesgo no gestionada en las organizaciones hoy en día.
Esto es la infraestructura de confianza: las identidades criptográficas, los activos y los sistemas que cifran tus datos de forma discreta, autentican cada interacción entre máquinas y verifican la autenticidad e integridad del código y las aplicaciones. Ya no se puede ignorar. Debe supervisarse, coordinarse y gestionarse de forma activa.
Un nuevo mundo: IA, automatización y cuántica
Hay varios factores en juego que están socavando una base de confianza que antes era sólida y estable.
La IA está ampliando el alcance de las identidades criptográficas. A medida que los equipos se dan cuenta rápidamente de los riesgos que entrañan las claves API y las credenciales estáticas, se está produciendo una transición hacia las identidades verificables, lo que exige un nivel de identidades a una escala nunca vista hasta ahora.
Al mismo tiempo, las credenciales más críticas, las que protegen las aplicaciones y los sitios web de cara al público, ahora deben renovarse cada pocas semanas en lugar de una vez al año. Los procesos manuales ya están fallando. Este cambio los lleva al límite.
Y los cimientos criptográficos se están tambaleando bajo nuestros pies. Las claves, los algoritmos, los protocolos y las bibliotecas que sustentan todo el sistema deben cambiar, ya que los estándares de cifrado actuales se están volviendo inseguros debido a la computación cuántica.
Una nueva plataforma: el plano de control de confianza
En 2025, adquirimos InfoSec Global y CipherInsights, ampliando así nuestras capacidades al ámbito de la gestión de la seguridad criptográfica, una tecnología emergente que permite a los equipos detectar y corregir vulnerabilidades criptográficas.
Al combinar la gestión de la postura criptográfica (CPM), la infraestructura de clave pública (PKI) y la firma digital, la inteligencia artificial y la identidad de las cargas de trabajo, la automatización del ciclo de vida de los certificados y un ecosistema cada vez más amplio de infraestructura integrada, estamos creando un sistema de control unificado. Lo denominamos «Trust Control Plane» y permite a nuestros clientes visualizar, proteger y coordinar esta capa fundamental de sus ciberdefensas: la infraestructura de confianza.
Nos tomamos esa responsabilidad muy en serio, y nuestra nueva identidad de marca así lo refleja. Estamos perfeccionando nuestra plataforma, nuestro posicionamiento y nuestra imagen para adaptarnos a nuestro rumbo.
Un nuevo capítulo para Keyfactor
No se trata de cambiar radicalmente nuestra identidad fundamental, sino de una evolución natural de nuestra trayectoria, un cambio de perspectiva.
La criptografía no es un producto más. Es una infraestructura fundamental que, literalmente, mantiene al mundo conectado y a las empresas en funcionamiento. Cuando funciona, todo va sobre ruedas. Cuando falla, las consecuencias son muy graves.
Los cortes de suministro dejan aviones en tierra, colapsan los sistemas de pago a nivel mundial y perturban los sistemas críticos. Los piratas informáticos se hacen pasar por software de confianza, interceptan el tráfico de red, exponen datos confidenciales y se infiltran en entornos utilizando claves robadas.
Se trata de retos importantes que abordamos junto con nuestros clientes cada día.
¿Y ahora qué?
Estamos sacando a la luz la infraestructura que siempre ha estado ahí, oculta bajo la superficie. Esta es la próxima frontera de la ciberseguridad. Para los ingenieros, arquitectos y líderes que defienden la confianza en vuestra organización, es hora de fijarse en los cimientos.
Estamos comprometidos a colaborar con nuestros clientes para afrontar este reto: garantizar que cada interacción digital sea fiable, segura y a prueba de ataques cuánticos. Nos ilusiona de verdad este nuevo capítulo y todo lo que aún queda por resolver.
Bienvenidos a la nueva era de la confianza digital.